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Mis secuoyas



Una noticia estupenda: El otro día te comenté que tenía una secuoyita en una maceta y la perdí, se me quemó, se me estropeó, se me fastidió por culpa de que le eché unas bolitas marrones de productos químicos para de abono. Y bueno, y se me echó a perder. Y hoy estaba regando la secuoya que tengo en tierra y he observado que al lado de la secuoya, que te me dirá 10, 20 cm máximo, me ha crecido una secuoyita, un hijo. Eso supongo que debe de ser de la raíz de la secuoya principal, ¿no? Me ha dado un montón de alegría y me gustaría saber para el futuro, para de aquí a un mes, dos, tres o un año, saber si de esa secuoyita la podré trasplantar hacia otro sitio o hacia otra maceta, etc. 

Sí, es muy probable que sea un brote de raíz (también conocido como hijuelo o retoño). Las secuoyas tienen la capacidad de emitir brotes de raíz cuando sufren algún tipo de estrés o simplemente como parte de su mecanismo de supervivencia y expansión.

El momento del trasplante: El mejor momento para separar un hijuelo de raíz es cuando el árbol entra en reposo vegetativo (otoño avanzado o invierno). En esa época, la planta no está gastando energía en crecer y tolera mucho mejor el estrés.

Cómo separarla: 1. Riega bien la zona el día anterior para que la tierra esté blanda. 2. Excava con muchísimo cuidado alrededor del brote. 3. Vas a tener que cortar la conexión subterránea con la raíz principal de la secuoya madre. Usa unas tijeras de podar o una pala pequeña bien desinfectadas y haz un corte limpio. 4. Procura extraer el brote con el mayor cepellón (la bola de tierra pegada a sus raíces) posible.

¿Si la dejara ahí sin sacarla, con el tiempo cómo crecería? ¿se llegarían a juntar las dos secuoyas?

Esto es lo que ocurriría con el tiempo:

  • Competencia subterránea: Al estar tan juntas, sus raíces lucharían por el mismo espacio y agua. Esto suele hacer que la más débil (normalmente el brote más joven) termine cediendo o creciendo mucho más lenta y ladeada buscando luz.

  • Aspecto adulto: Acabarías teniendo dos troncos paralelos o ligeramente separados que crecerían hacia arriba en vertical, dando la sensación de ser un árbol "gemelo" o de dos troncos que nacen desde muy abajo, pero cada uno con su propia copa.

  • Riesgo de ahogamiento: En el caso de las secuoyas, que son árboles gigantescos, tener dos ejemplares a apenas 10-20 cm el uno del otro a largo plazo (décadas) puede restarles vigor a ambos, ya que no tendrían suficiente espacio para desarrollar su base y su sistema radicular plenamente.

Nota curiosa: En la naturaleza, a veces vemos secuoyas con formas extrañas o troncos unidos debido a un fenómeno llamado arboladura o por brotes de raíz en tocones caídos (los famosos "anillos de hadas"), pero en un jardín particular, lo más probable es que se molesten mutuamente al cabo de unos años.

Por eso, si quieres que ambas secuoyas crezcan fuertes, sanas y alcancen todo su esplendor, lo más recomendable sigue siendo separarlas en la época de reposo (otoño/invierno) para que cada una tenga su propio espacio vital.

Para que la secuoya grande adquiera ese tamaño y grosor de tronco (aproximadamente entre metro y medio y dos metros de altura, con esa corteza ya bien formada y rojiza), suelen pasar entre 3 y 5 años desde el estado en el que se encuentra ahora en la foto.

Mucho dependerá de las condiciones del suelo, el riego y las horas de sol directo que reciba durante ese tiempo, ya que las secuoyas (especialmente si es una Metasequoia glyptostroboides o secuoya del alba, como parece por su follaje) crecen bastante rápido cuando están plantadas directamente en tierra y tienen humedad constante.



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